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En esta sección colabora Pablo Alonso.
La incorporación de un tecladista era una vieja idea de Soda, especialmente a partir de la grabación del disco, donde hubo algunos arreglos con teclados porque- como llegó a declarar Gustavo- "El trío puede resultar tedioso y hay temas que pueden reiterarse tímbricamente".
Fabián "Von" Quintiero (el "Von" se lo puso Miguel Zavaleta, de Suéter) se puso en contacto con ellos por medio de Marcelo Angiolini, aunque Charly ya lo había visto tocar con Suéter en el Teatro Coliseo.
Conoce a Zeta y Gustavo después de un show en La Esquina del Sol... "Y dudamos un par de semanas en tomarlo", admite Zeta, "porque su estilo era demasiado hippon".
Finalmente, un día Charly lo llama para invitarlo a un ensayo, tocan juntos y -casi sin darse cuenta- pasa la prueba gracias a su buen oído y rapidez para aprender los arreglos.
A partir de ahí, Fabián aportaría sonidos de su Poly-800 a varios temas del grupo, hasta llegar a tocar en todo el set.
Más adelante, entre abril y mayo, deja Suéter y queda como invitado estable de Soda Stéreo.
Pasado el verano, el grupo continua presentándose en vivo con gran respuesta del público, cada vez en menos pubs porque -al margen de la poca capacidad- muchos fueron cerrados por quejas de los vecinos.
Incluso protagonizan "corridas" agotadoras, como la que relata Oscar Sayavedra: "El show en el Festival Chateau Rock en Córdoba se corrió un día porque había llovido, y como tenían una actuación para el día siguiente en el Círculo Universitario de Quilmes, tuvieron que volver en micro hasta Quilmes, y después viajar hasta Córdoba, para tocar en la última fecha".
Para esas fechas, Zeta tocó un bajo Cort, tipo Steinberger, y seguía con las dos rayas maquilladas en la cara, imitando el dibujo de la tapa del disco.
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